Tres microcuentos de Juan Antonio González R. (España)
- Pudiera ser. Pero la mayor falacia de todas es el sexo anal.
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Fotografía encontrada en @mateurd'art.
Entrevista a Jorge Marchant L.
Maula (Una deriva por el imaginario criollista), por Juan Mihovilovich
- Pudiera ser. Pero la mayor falacia de todas es el sexo anal.
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Fotografía encontrada en @mateurd'art.
Nomen est omen: Microcuentos
Dueña de mis días y de mis noches.
Dueña de la cima y de la roca.
Esclava del recuerdo de un tiempo plasmado en una escritura ausente, donde había que caer y levantarse con la boca cubierta de tierra.
A eso le llamo ‘conciencia’.
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Imagen: Escher.
Nomen est omen: Abismos habituales
Las mujeres me condenaron a llevar una roca a la cima de la montaña, en castigo por haber seducido a sus maridos con cantos de sirena y laxos oráculos.
Y esta piedra que mis manos empujan y arañan es un alivio. La lapidación hubiera sido mucho peor.
Nomen est omen: Abismos habituales
Yo, Tántala de Frigia, número de pasaventana 69, domiciliada en Tártaro 666 cubículo X, autorizo a todo el mundo a revelar los secretos de la miel y del vino, los placeres de la carne y del espíritu. Asimismo, autorizo a Eros y Psique para que coman perdices, en tiempos de escasez de arroz, de tallarines y de pomarola.
Si el pelo y las algas le han crecido mucho, doy fe que Escila nunca quiso seis cabezas. Autorizo, por tanto, al prójimo de buena voluntad, que se las corte.
Por último, me autorizo a mí misma a enseñarle a Penélope el punto cruz y el pata de araña para hacer basta a pantalones, sin antes haberle medido el largo del tiro a Ulises.
El presente poder se otorga con las facultades establecidas en el artículo 7º del Código de Procedimiento Civil.
Firma de la mandante…………………Tántala de Frigia.
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Notaría Ictus.
Notario, Conservador y Archivero de turno, Don Pélope de Sípilo.
Nomen est omen: Abismos habituales
El hombre y la mujer rodaron por el suelo en frenética lucha. Esa tarde, uno de los dos tenía que morir. Pero nadie murió. Los sobrevive un varón, el más temido del pueblo, cuya navaja entró por el tercer espacio intercostal izquierdo de la madre y rebanó todo el costado hasta el esternón del padre.
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Gracias, Canario, por tus historias traperas.
Nomen est omen: Abismos habituales
Nomen est omen: Abismos habituales
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* Del poema “Reyerta”, de Federico García Lorca.
Nomen est omen: Abismos habituales
Nomen est omen: Abismos habituales
Nomen est omen: Abismos habituales
Día 1º de mayo. Las calles desiertas. En una esquina cualquiera se encuentran el nostálgico y el desencantado.
—Pero ¿dónde está la clase obrera? —pregunta con nostalgia el nostálgico.
—La clase obrera no existe, eso son cosas de antes, de cuando todavía se podía leer a los de la Escuela de Frankfurt. Hoy todo es clase media —responde desencantado el desencantado.
—Pero entonces ¿dónde están los que trabajan? —pregunta angustiado el nostálgico.
— ¡Ah! tú te refieres a esos del mono color naranja —responde encantado el desencantado.
—Sí, ¿dónde están? —pregunta con ingenuidad de nuevo el nostálgico.
—Están en el paraíso, en Alcampo y en Carrefour, comprando fideos como locos. Pero tú, ¿en qué mundo vives, criatura?
— ¿Y los sindicatos? ¿Y nuestros dirigentes sindicales?
—Esos están reunidos todo el día con la patronal. Luego se van a cenar y después de copas, todos juntos.
—Entonces, ¿está vacía la Escuela de Frankfurt?
Nomen est omen: Microcuentos
No más jarchas, jeringas, jeroglíficos; juergas, jugos, jícaras, sí. Baja de Júpiter y juega con tu jopo que yo jazmineo mi joyita. Después del jabón se jamura el juanete. Joder. Y jacareemos la jalea. ('Jaleda', juzgaba un jote en junio).
Junípero júnceo, juguetero juicioso, jerarquiza la junta. Joven, justifica tus juramentos. Es jueves. Sácate el jubete y jálame, jornaléame, juégame, jilgueréame, jinetéame, que no soy jamona jónica, jurásica. El jubileo lo tengo jugoso. Sin jetlag en la juntura. Soy un japening; júrole por esta jeta. Y por mis jambes.
De Jujuy a Jamaica todos ‘julean’ en el jardín. Jicotéame el jersey. 'Juay' not? Y después mi jungla, mi jumper, mi jubón. Seamos jabalíes y no jirafas. Jaula, jamás. Iuncti sed non uncti.
Judith Juana Julia Jimena, la juguetona.
En la jornada del jobatra. Y corríjeme.
Nomen est omen: Cuentos del Ave Deseo
Escribir arriba de lo escrito.
Escribir sin ayuda de las manos.
Escribir “Entre la nada y la pena, elijo la pena”, o “La memoria cree antes de que el conocimiento recuerde. Cree mucho antes de recordar, mucho antes de que el conocimiento se interrogue”.
Adivinar a quién pertenecen las palabras citadas.
Adivinar el código diegético de aquellas palabras.
Olvidar.
Callar.
Fracturar.
Escribir “tu mirada” y no “una mirada”.
Balbucear.
Murmurar.
Susurrar.
Escribir “Cerca del corazón salvaje”.
Escenificar corporalidades y vaguedades.
Arder las lágrimas.
Perseverar el verso y la arritmia.
Enmascarar los huesos con la carne de un amor
que no existe.
Terminar.
Terminar.
Terminar.
Nomen est omen: Abismos habituales
Para hacer un reloj, un calendario
Del tiempo no vivido
Está Elena teje que teje su cabello
Sentada en su sillita
Arriba de la torre
Debajo de la luna
Al borde del precipicio.
2
Señores: llora la señora
Como princesa de cuento
Escoge la silla del balcón
Su perfume predilecto
Desayuna en abundancia
Y llora
Cada mañana
Que es un encanto,
Un premio
De la academia
Su congoja.
3
Ésta es la puerta por donde saldrás
para casarte con otra
para soltar hijos
para gritar muera el partido comunista
para echar panza y economías en el banco
para olvidarte
malamente
de nosotros.
4
Ser íntimos a ratos
Y
La mayor parte del tiempo
Solitarios
Traficando sueños donde ninguno de los dos
Puede entrar
De la mano del otro.
De La Infinita, México, 1983.
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Imagen:: "Always Together", Vladimir Kush.
Nomen est omen: Poesía