Volver, de Pedro Almodóvar



En su comentario a la película “Volver”, de Pedro Almodóvar, Mario Roberto Morales señala lo siguiente: “La fórmula de convertir a Penélope Cruz en una evocación de la Sofía Loren que inventara Vittorio de Sica en "Matrimonio a la italiana" y otros filmes, le funcionó bien a Almodóvar para instaurar en el imaginario mundial la efectiva ficción de una personaje-tipo de Castilla en su película "Volver".”
Creo que, en cuanto a voluptuosidad y fuerza actoral, Cruz no le llega ni a los talones a la gran Sofia Villani Scicolone. Le falta madurez escénica.
Almodóvar está situado de lleno en el postmodernismo que se vale de la cultura de masas para perpetuar una historia. En “Volver” se historiza, es decir, el director presenta determinadas imágenes de una sociedad y de una cultura. ¿Cómo lo hace? Redundando. ¿Quieren un ejemplo claro y simple? Raimunda llora lágrimas negras. Negras porque tiene toneladas de rimel en las pestañas y delineador en los párpados. Esta es la propuesta del director. Almodóvar refuerza el cliché melodramático con estas imágenes de Raimunda con los ojos siempre llorosos, mucha ojera y exagerado maquillaje “corrido”. Raimunda no es una heroína y jamás lo será. La Loren siempre fue heroína. Representó el papel de la mujer eterna, una especie de pachamama italiana. Raimunda no. Es débil, a pesar del escote y el brillo del cuchillo en el agua del fregadero. Aquí, Almodóvar nos dice: “Esto es mentira”.
Más fuerte es la hija que se carga al padrastro degenerado. Raimunda es una fugitiva, no huye del mundo, huye de sí misma y de su historia personal. La hija es hija de su padre, o sea, su hermana. Un buen cruce y refrote familiar. Cosa de todos los días por estas tierras.
Raimunda es una chica empeñosa y trabajadora y si hay que meter el cadáver de Paco en la heladera, ¿cuál es el problema? Nuevamente, el director nos hace un guiño. Porque la estética melodramática exige que Raimunda accione de este modo. Ésta es una película que habla de mujeres: desde la adolescente hasta la más vieja.
Recuerdo “Tomates verdes fritos”, dirigida por Jon Avnet (Fried green tomatoes at the Whistley stop cafe, 1991), donde el abusador es hervido en un caldero que está en un patio. Después se lo comen, claro. Hasta el policía que busca al “desaparecido” prueba el estofado. Y harto que le gusta. Redundancia.
Lorca no está en “Volver”. Puede que esté Artaud, en la seducción de la crueldad a través de la mirada de Almodóvar. Y, mucho más cerca, Manuel Puig. Todas las historias que se presentan son las del uso y abuso de la mujer. También son las historias de la oblicuidad: las lloronas, las que rezan, las que lavan tumbas, las que fingen, las “adúlteras”. Todas íbamos a ser reinas, pero no lo fuimos. A pesar de eso, somos fuertes. Ese es el lema de “Volver”. Y qué mejor que un tango para Almodóvar: la mezcla ideal que aleja al personaje Raimunda de Sofía Loren. Ella le canta a la madre que está escondida en el auto. No le canta a un hombre. La madre es la que vuelve con las sienes plateadas a teñirse y (a) cortarse “los años”, porque las mujeres de Almodóvar siempre serán coquetas y dignas. Aquí hay pastiche, melodrama y kitsch, y también dignidad en todos los personajes. Esto, que puede sonar tan sobredimensionado, o tan de mina, dependiendo del ojo, impacta y emociona. Una se corta el pelo; la otra no tiene pelo: tiene cáncer. El corrillo de mujeres cree en las apariciones, pero al final, la madre, la que vuelve, la que estuvo escondida, se encarga de refutar esas creencias. De este modo, las mujeres de esta película escapan del estereotipo, siendo estereotipo.
Los elementos externos: el viento, la amarillez del paisaje, por ejemplo, funcionan como signos temporales: significan un tiempo pretérito degradado, al igual que el presente que vuelve para intentar una mejora.

Es cierto: Raimunda tiene aires de Sofia. Pero su imagen kitsch, como copia inferior de un estilo que ya no existe, se encarga de borrar los retazos superficiales, es decir, lo meramente físico.
Ella es la anti-Sofia. La imitación es tan inverosímil que el espectador se forja otra imagen, que no es precisamente la del escote y la del delantalito que realza la figura perfecta de Penélope Cruz.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Page copy protected against web site content infringement by Copyscape CÍTAME

OJÍMETRO

http://www.wikio.es
Blogalaxia
eXTReMe Tracker
Creative Commons License Free Web Counters
Ranking de blogs

Map IP Address
Powered byIP2Location.com

  © Blogger template Webnolia by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP