Dionisa
Bebo. Estoy sola y me emborracho. Me han dado un picadillo de ménade que está cocido. La música es estridente, todos bailan enloquecidos, desnudos, arriba de las mesas.
El vino se acaba. Pido más de ese Xynomavro que me recuerda los frutos negros de mi bosque, donde también bailé en noches de luna, festejada de abrazos y besos.
Mi copa está llena y bebo. Con qué docilidad la memoria se me agolpa en la sangre: las horquillas las dejé arriba de la cama para tu colección de casualidades.
Soy una puta vieja que junta sus monedas para venir aquí y ver cómo fornican en mi nombre.
***
Foto: Imogen Cunningham.









5 Comentarios:
Escribir "con qué docilidad se me agolpa la memoria en la sangre" no puede ser bueno para la salud. Eres la escritura. Tú.
Un beso buscando vino.
Canariza
Las edades del vino son sabias, como tu Dionisa.
Lo sabes y por eso dejas que tu nombre sea bebido.
Mi copa siempre está en alto cunado te leo.
Un abrazo dócil.
Sergio Astorga
Entonces, amigos, salud.
Naa que ver: Lilian, me encantó, me encanta y me encantará juego de cuatro estaciones. Saludos.
Mi apoyo a una bacanal sin edad. Felicidades por el relato y el blog.
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