Diálogo de tigres IX
Ahi crudo Amor, ma tu allor piú mi 'nforme
A seguir d'una fera che mi strugge,
La voce e i passi et l'orme,
Et lei non stringi che s'appiatta et fugge.(*)
No llamaremos dulce al ritual de acicalamiento que los tigres insisten en perpetuar más allá de las pasiones que los habitan. Cuando el macho descubre la huella que la hembra ha dejado, sabe que primero debe simular un ataque en el centro exacto de la noche. Ella se tenderá de espaldas ronroneando viejas historias; irá de un lado a otro mostrando la barriga: suave la cadencia, afilado el colmillo. Pronto, se lamerán las costras de las cicatrices. Como cachorros.
La próxima vez, no te dejaré vivo –dice ella.
Ya estás muerta – ruge él, orgulloso.
Despacio, el bosque de bambúes se cierra sobre las palabras y sus ecos. El espacio de los tigres queda reducido a algunas viñetas dibujadas con lápiz de grafito.
(*) Canzionere (Rerum vulgarium fragmenta), de Francesco Petrarca.
Desconozco al autor/a del dibujo.









4 Comentarios:
"Privadamente, mascan el papel y tratan de alcanzar el objeto puntiagudo que se aleja".
Pero será en vano. Una vez más, deberán devorarse sin consuelo... ;-P
(Y qué bueno que te cuelgues de los números romanos).
Qué barbaridad. No puedo más que admirar cada una de tus letras. Y no, no creas. Soy tonta pero tampoco estúpida profunda. Es sólo, querida escritora, que mascar el papel que entintas me resulta un absoluto privilegio. Gracias. Muchas gracias.
Un beso.
Trazos y retazos, agrios y soberbios los amores atigrados.
Sobre el esqueleto de este soberano texto, me iré secando a la sombra del grafito.
Es de arroz el papel de sus amores y esa huella estará durmiendo para siempre.
Tu ojo es travieso y yo lo sigo como si supiera.
Un abrazo empapelado.
Sergio Astorga
Me he quedado espiando el claro de tu historia, entre las puntas de los bambúes, entre las verticales de tus letras....
un abrazo
Natalie.
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