Intersección
Y ella se cortó los dedos para no escribir más. Y ella olvidó el color de sus ojos donde las palabras se anidaban. Y las horas volvieron a ser horas: el compás de toda fuga. Y ella celebró su nombre y su sangre que corría por las praderas amarillas, el sitio de la boca mordida y el corazón en bruma; la línea de la verdad precaria en su caparazón oblicuo. Y ella respiró su propio mito, encauzada en ríos que no son ríos, sino risas de agua. Ahí nadó. Ahí los tigres aprendieron la lección de la espera, comiéndose a sí mismos. Y ella comprendió que el pasado va adelante, galopando con pies de tierra; que las palabras vuelven a posarse en el azar del viento, para luego volar de historia en historia, de amor en amor rapaz, de locura en fe ciega. Y ella fue ella: desnuda y en silencio recuperó lo escrito, tiró migas a la fábula de Abol, la animala huidora. Y Abol no comió de ese abismo: lamió el orgullo y siguió su camino hasta el fin de la escritura.






4 Comentarios:
¡Ay, las intersecciones!, tan reveladoras, ellas...
"Y ella comprendió que el pasado va adelante, galopando con pies de tierra; que las palabras vuelven a posarse en el azar del viento (...) Y ella fue ella: (...) y recuperó lo escrito. (...) Y Abol no comió de ese abismo: lamió el orgullo y siguió su camino hasta el fin de la escritura".
Tú siempre deambulas por el filo, domadora. Por otra parte, tu escritura no tiene fin: a mí se me antoja más bien como un cauce desatado. ;-)
Besos
Animala huidora de reflejos múltiples, la escritura va delante, persiguiéndote. Estoy compartiéndote continente y todo me cuesta.¡Vamos con esa primavera! ¡Todos los besos!
Es cierto, Gemma, siempre ando on the edge...
Canariza: es extraño esto de la escritura. A veces, yo la persigo y no la puedo alcanzar. Es más veloz que el tiempo.
Abrazosos.
El día es una página que se deshoja.
Terco, el tiempo se arrastra.
Y yo hablo conti
Abrazo por escrito.
Sergio Astorga
*No hay punto,también es el vacio que es un poco el infinito.
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