Diluvio IV
El arca ha quedado enredada en el Mar de los sargazos. Crece el pánico, se escuchan lamentos y agudos chillidos. La embarcación gira como un trompo.
-Estoy un poco mareado, capitán; mándeme a cubierta – dice el tigre, serenamente.
Noé, con infinita paciencia, le responde:
-Estás en cubierta, hijo mío. Mira el cielo.
-¿Cuál cielo? Yo veo sargazos, sólo repugnantes y hediondos sargazos.
-¡Levántate, colmilludo! Lo que ves son tus vómitos.









3 Comentarios:
Con la "calma chicha" que amerita la zona marítima te comento que, es bien sabido que el capitán mencionado tenia el sentido de la orientación encallada.
Tu diluvio IV elimina mi creencia en el cielo azul, tengo verdadera inclinación por el félido.
Un diluvio de abrazos.
Sergio Astorga
Con Diluvio V todo quedará aclarado, Acuarelista de Los Álamos. Y ahora, a trapear.
Kizzz,
l.
Noé maltratador del colmilludo felino... Ummmmmmmm, será cielo de zargazos?
Besos
Publicar un comentario