Diluvio V
Un silencio insoportable ha invadido el arca. Está muy oscuro. Todos duermen, menos el tigre que mira el cielo queriendo encontrar una respuesta. Pero, no es suficiente. Está cansado del encierro, de la amabilidad con los otros animales, de sus debilidades. Quiere desgarrar cuellos, lamer sangre y correr, correr en soledad.
Entonces, tomando impulso, salta por la borda. Y cae a tierra.
Ya amanece. El tigre ve el arca tambaleándose arriba de un monte, tan pequeña e insignificante. Y se siente igual frente al paisaje de arenas mudas, entumecidas por las rocas.
-¿Y ahora, qué? – se pregunta, mientras camina sin rumbo por el inicio filoso de esta historia.
***









2 Comentarios:
El rugir a solas, a mitad de la noche, es la grieta tu historia.
Los colmillos gustan desgarrar y, el agua es de los peces.
Maestra de los ojos, la garganta grita de amarillo.
Transcurres en tu arca a golpe te tus propios cielos.
Por impulso, mi abrazo.
Sergio Astorga
Qué terrible cansancio ese plagado de conocimiento de las falsedades. Qué vitales ganas de lamer sangre. Qué increíble escritora eres que hasta los tigres te obedecen.
Y ahora... a esperar.
Un beso,
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