Voz
En este espacio perdido, donde me ciega el resplandor de la ausencia, es beneficioso tantear tu voz-dragón alado, hasta repasarla con los dedos para fabricar, en la forja de mi lengua, la imagen de tus labios moviéndose.
Coordenada precisa, ofréceme el aire que las noches me niegan de tanto oírte; en la insistencia lujuriosa el fuego va a lo ya incendiado y se multiplica. Y es cierto que espero con la desnudez a cuestas que silbes mi nombre y aquí-mejor-me-detengo.
Entretanto, equilibrada en tu cuerda, que es vocal y consonante, regreso al deseo: casa y refugio; instalada la piel en su sitio, regreso y agrego un batir de alas al recuerdo del mal paso. Porque caería al precipicio, caería ahora mismo, con tal de ser recogida por tus exhalaciones. Es ahí, mi monstruo, mi verdadera ficción, donde quiero estar.








4 Comentarios:
"equilibrada en tu cuerda, mi monstruo, en la forja de mi lengua..." Haces con las palabras construcciones inauditas y ellas se te pliegan sumisas. Eres, sin duda, la domadora.
Un beso monstruoso.
"Regreso al deseo, ahí donde quiero estar".
Que tu ficción verdadera no se pierda.
Un beso
Voz, respiración de tus contornos.
Tu casa sonante.
Cascabeles en tus ojos.
Dominas el aire.
Abrazo que te sigue oyendo.
Sergio Astorga
Gracias, amigas/o
Besos a los 3.
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