¿Además, quieren que titule?
Posiblemente, el adverbio sea una mísera salvación a quien busque el destello de unos labios, o quien lance el boomerang creyendo que volverá -con las manos alzadas al cielo, implorando la aparición del juego-, o quien despedace su propia lengua porque callar era lo mejor en el mundo de los gritos, o quien olvide el amor en la mesa de póquer.
Posiblemente, el silencio nos brinde un gemido de sirena, un aullido de hueso quebrado en los mares de Ulises, cantando con Tennyson: “I will drink/ Life to the lees.”
Posiblemente, el silencio nos brinde un gemido de sirena, un aullido de hueso quebrado en los mares de Ulises, cantando con Tennyson: “I will drink/ Life to the lees.”
Posiblemente, dos azares se pierdan en el entramado que llamamos vida: el panóptico que se bebe a sí mismo.
¿Y qué es esto? ¿Quién mierda me dice cómo robar mis palabras para dárselas al primero que toque a mi puerta?








3 Comentarios:
Será por eso que yo mejor me asomo por la ventana?
Abrazo sin título.
Sergio Astorga
Si alguien te lo dice, loba en guardia, pásame la fórmula (por favor).
Un abrazo tembloroso,
Izaskun
(Y llegaron las chicas. Qué enorme alegría. Te contaré).
¡Llegaron las chicas! Qué alivio.Gracias por avisarme.
Las ventanas son mejores que las puertas, acuarelista.
Abraxolotls a los dos.
L.
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