Fábula perenne
-¿Qué ves?
-Hojas.
-Si quieres, te puedo contar el coloquio de los pájaros.
- No. Esperemos que uno de ellos trine.
-Estamos solos.
-¡¿Hay alguien aquí?!
-Yo.
- Silencio. Creo que oí algo.
-Es el viento.
-No. Son las palabras y las cosas. Han venido a entregarme el poder. ¡Aquí estoy!
Fábola empuja a Tigre y lo bota del árbol. Abajo está la ciénaga, el incontrolable murmullo de los gestos. Poco a poco, Tigre es un tigre cualquiera, enterrado en el barro, tratando desesperadamente de huir.
-Tú nunca has hablado. Todo es apariencia.
El árbol se esfuma. Fábola permanece en el aire, aleteando junto con otros pájaros que han venido a hablar de la vida y de la muerte, del amor y del odio, de la belleza y la fealdad.
El animal ruge, encerrado en su verdadera esencia.
A Farid Uddin Attar









2 Comentarios:
"Tú nunca has hablado. Todo es apariencia"
Temible dureza la que hoy muestra esta fábula cruel y bella. Me quedo en la ciénaga con el animal.
Beso.
El árbol de la palabra es veleidoso y como he aprendido de Fávola que la palabra se amamanta yo sigo dando vueltas alrededor con la onomatopeya en el hocico.
Abrazos figurados.
Sergio Astorga
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