Eres la hembra de mis sueños -le dijo con voz trémula. A ella le saltó el corazón, pero siguió comiendo. Cuando despertó, el dinosaurio estaba allí, solo, cegado por la gran bola de fuego. Era el fin de un período y el comienzo del fútbol.
Hala, estamos críticas, qué bien. Y menos mal que siguió comiendo. Espero que no le salte tanto el corazón como para ser la bola de fuego-pelota. Un beso, hada Lilian,
3 Comentarios:
¿Son dos piezas, o una sola? Intento leerla como un microcuento pero me salen dos lecturas...
Y qué buena la metáfora del balón como bola de fuego. Convencida estoy de que va a terminar por abrasarnos todos los sueños... ;-))
Besos
Hala, estamos críticas, qué bien. Y menos mal que siguió comiendo. Espero que no le salte tanto el corazón como para ser la bola de fuego-pelota.
Un beso, hada Lilian,
Genial y ... demoledor pensamiento.
Un saludo.
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