Monstrua
Un brillo. Una luz. Ahora. Un dolor irisado se te ve en los ojos. Así me miras cuando hemos estado perdidos en la noche, lenguajeando, mientras yo te extraño porque te vas y te quedas y ningún beso florece sobre las almohadas.
Desgloso tus pequeñas trizaduras: es por ahí que te escapas, sin aristas, desarenado, limpio. Y es ahí que soy la piel ajena que a veces guarda la tuya en forma de mi recuerdo. O el hielo que quema su confesión: ¿Sabías que las palabras pueden manifestarse como un puño? ¿Alcanzarás a cobijarte bajo la sombra de mi mediodía?
Poco quiero decir de la añoranza: ritual espejeante; la brutalidad de la máscara.
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Foto: Christine Von Diepenbroek.
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Foto: Christine Von Diepenbroek.









3 Comentarios:
"Poco quiero decir de la añoranza: ritual espejeante; la brutalidad de la máscara".
Y qué definición más exacta pergeñaste para la añoranza, querida Monstrua: "brutalidad de la máscara". Espejismo de lo auténtico.
Que no se conforme.
Imaginar a la monstrua lenguajeando me sirve de antídoto contra cualquier máscara. Brutal. Bellísimo texto.
Todos los besos.
(Y necesito más chicas por aquí, a ver cómo hacemos).
¿Existe la palabra "monstrua"? ¿O debería ser "menstrua"? ;)
Besos de invierno a las dos.
L.
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