Monstruo IV
Como si quisiera ir al encuentro de mi cuerpo, me monto en mi joroba y desando el infortunio. No sé callar: la oscuridad me ha dotado de muchos espejos luminosos por donde entra la normalidad. Viajo por mis cicatrices; cada una de ellas es una historia que otros cuentan con la voz impostada del terror. Recorro mis distancias, mis dientes podridos, el repliegue de mis alas. Alguna vez tuve un nombre que ahora olvido. Soy, en mi orgullo, un dolor flameando al viento.









3 Comentarios:
No sé callar, extraordinario reconocimiento, tremendísima declaración, precioso texto.
Un beso grande, monstrua.
Más que monstrua... ;-)
Comentario IV
Creo que uno de sus espejos ha herido mi realidad.
Hay antídoto?
Abrazo que destila.
Sergio Astorga
Publicar un comentario