sesilU
Me han de llamar sesilU porque me vi en el espejo de las aguas. Antes, los graznidos de las gaviotas alertaron la desesperanza. La arena era gruesa, no podía caminar. El dolor del retorno era más fuerte, sin embargo. Volver, mientras una mano suave retenía la mía. Volver a la otra orilla, pero ¿cuál?









2 Comentarios:
Ay sesilU todas las orillas son las mismas. Volver es ingenuo no lo repudies.
Es verdad. No hay viento.
Aquí espero a las sirenas.
¿Sabrán mi nombre?
Abrazos con historia.
Sergio Astorga
Querida forjadora de espejos y espejismos esa muerte dócil y húmeda me lleva a cerrar los ojos y destapar los oídos. No habrá batallas aunque llegue el viento y canten tu nombre las sirenas. Bellísimo relato. Habrá que ver qué hace ahora epoleneP.
Un abrazo bruñido,
tu Canariza
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