El crujido de la seda VI
Godoy finalmente acuchilla a los harapientos. Los dos hombres se desangran en una esquina oscura. La ciudad continúa su ritmo de lagartija con la cola cercenada; bocinazos lejanos, perros hurgueteando en los tarros de basura, una puta disfrazada de mucama espera apoyada contra una pared hedionda a orines.
-En todo caso, me alegro.
-¿Y de
qué te alegrai, huevón? Ya nos pifiaron el paño.
- Por
más que buscó, el jetón no encontró el pañuelo.
- Hmm.
- Hasta
aquí no más llegamos.
- Fue
bueno conocerte.
-Lo
mismo digo.
- Se me
helaron las piernas.
- Y a
mí los dedos de las manos.
-Toma.
-¿Y tú?
- …
-Gracias,
compadre.
-De
nada. Si cruje, no te asustes. La seda es así.









2 Comentarios:
- Como te decía. Los destinos sangran.
- Un comentario te lleva a otro, ya lo sé.
- ¿Terminamos?
- ¿Y la seda?
- Ya aparecerá.
Abrazo acuchillado.
Sergio Astorga
Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!
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