Poemas hallados en un libro
Entre las páginas de un viejo diccionario de etimología encontré estos poemas escritos a mano. Los creía perdidos, pero siempre estuvieron conmigo, silenciosos, sumergidos en su mundo de papel. El más antiguo es Hierba, del año 1976. Tenía 16, y releerlo ahora, después de tantos años, me quiebra los ojos. Mejor no seguir escribiendo.
HIERBA
Cuando el viento sopla
todos queremos escuchar el silencio
y más de alguna vez
queremos ser hojas de otoño
Pero no somos más que la hierba
arraigada al árbol
que nunca muere.
1976
***
NO HAY FIN
No hay fin
para nuestro principio
he terminado diciéndote
No hay fin
para nuestras bocas
coloreadas de fresas
para el juego
detrás de los árboles del Forestal
No hay fin
ni final feliz
he terminado diciéndote
mientras me abrocho el vestido.
1978 (U.E.J)
***
REENCUENTRO
De tus últimas palabras
he guardado el silencio
más profundo
y un reencuentro insospechado
Por eso, ven,
ahora que las almendras
han caído a la tierra
para recogerlas tú y yo
una por una
Ahora que es tarde,
acércate,
dame tus frutos clandestinos
Ven,
gímeme al oído
que nadie nos mira
y el mundo estalla
detrás de la puerta.
21-12-78
***
útero
tumba
te desgarras
con una semana de adelanto
y te duele
no haber preparado nido de carnes suaves
una semana atrás
cuando el semen ya se convertía en coágulo
blanco
perdido en calzón
blanco
de mujer fértil
esta vez
el calendario se ha equivocado
y hay olor a sangre
entre mis piernas
cubo de rojo
volverás a ser
planta carnívora.
verano del 80
***
LA CALLE BROADWAY
Broadway es
singularmente
una calle
con árboles al medio
a los lados,
tiendas.
Pero esto no me importa,
yo quiero hablar
de cuando fui a la florería
y traje tumbas
de todos los colores:
Arcadia, Rosamela, Carmenza.
Verdeagua era la más bella
por eso la puse al sol
y a las demás
a la luna.
Luego, seguí mi camino.
1980, Nueva York
***
CAÍDA DE ÁRBOLES
Buscando ser el humus de los árboles
en el amor de la caída completamos
el ciclo de la muerte asesinada
Buscando ser amor en tierra fría
encontramos natural naturaleza y en
la espera nos desintegramos para ser
refugio de los pájaros sin nombre.
Encontramos finalmente soledad entera.
Hembras del alféizar, por escalera blanda
bajaremos, temblando en cada paso, bellas
que el viento recoge en trigo puro.
hembras de luna, corteza roja
seremos;torpe amor vaticinado
por el polvo de lo que fue erguido.
1983 Read more...















