Conversación en el medio del agua
A medida que el sapo cruza al alacrán a la otra orilla del lago, conversan.
-¿Quieres la verdad o una mentira piadosa? –pregunta el sapo.
El alacrán duda un segundo y preparando su aguijón responde: -La verdad.
-Los tigres no volverán nunca más por estos parajes.
El punzón del alacrán se repliega.
-¿Estás seguro?
-Segurísimo. La domadora los expulsó del territorio. Luego, los capturaron y sus pieles fueron vendidas a buen precio.
El alacrán no puede reprimir las lágrimas. -¡Pobrecillos. Qué final más trágico!
-Espera. Hay más. Con látigo en mano, ella me besuqueó hasta que me convertí en hombre.
-¿Y qué sucedió?
-Lo normal: le dije que estaba en mi naturaleza matarla. Y lo hice.
Aterrorizado, el alacrán se autoelimina y cae al agua hasta desaparecer.
Feliz de su mentira, el sapo llega sano y salvo al otro lado, donde los tigres lo esperan para jugar con él, antes de devorarlo.
A Mega








8 Comentarios:
Jajaja, domadora, qué habilidad infinita para engañarnos una y otra vez; sin descanso alguno ni menos aún posibilidad de escapatoria. ;-D
A partir de ahora te llamaré "Ojo de tigre". Gracias por este micro tan hermoso.
Un abrazoso (sin embargo)
Magnífico,y así hasta la eternidad...
Beso a las dos.
Mis instintos de lector han sido domeñados y ya no sé si fui alacrán color de sapo o lomo de tigre en taxidermia; hombre he sido, naturalmente acecino.
La pregunta es: ¿la domadora es un ave Fénix de galanas plumas?
Me auto elimino y saludo a Mega.
Abrazo de un devorado.
Sergio Astorga
Otra vuelta de tuerca...
Por segunda vez leo el texto, y no puedo hacer otra cosa que reír.
Diáogo X me parecía un texto perfecto, aunque en ningún momento pensé que era un final, tal vez una puerta abierta a la imaginación.
Con buen humor, te saludo, L.E.
Gracias por los comentarios, queridos amigos.
A la domadora le encanta la sobrassada y, por supuesto, los tigres envueltos en su propio jugo feroz; también esas aguas de Mega, turbulentas de tanta historia, el poema-concierto de Canariza y el carrusel del Acuarelista de Albuquerque.
Besos de L. resfriada, 38.9, nariz tapada, ojos acuáticos, oídos zumbadores, y unos estornudos que logran que las palabras vuelen.
L.
Fractal, recién encuentro tu comentario. Así es, todo tiene un principio y un final, y los tigres se mordieron la cola.
¿Cómo estuvieron las vacaciones?
Abrazos.
Juegas con las palabras igual que con las ideas, y de todas ellas haces maravillosos cuentos.
Los tigres siempre sobreviven, son demasiado poderosos
Gracias, pau-crisálida del tiempo. Efectivamente, juego. Me encanta.
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