L.
Nació zurda, pero fue corregida con la palmeta de cuero.
Su cuento “Los árboles”, escrito en tercer año de educación básica, tuvo mala nota porque “los árboles no hablan”.
A los doce años fue expulsada del colegio por “lanzar piedras a Carabineros”.
A los catorce fue expulsada de un colegio de monjas por “abrir las piernas en capilla”.
A los dieciséis cantaba canciones de la resistencia española y no el Himno Nacional de Chile.
A los veinte fue expulsada de la universidad por “actividades subversivas y tenencia de armas”.
Estando en el extranjero, se enteró del cierre del Instituto Pedagógico y, por lo tanto, de su carrera.
A su regreso, varios de sus amigos y amigas habían desaparecido: muertos, relegados, exiliados.
A los treinta tenía cuatro órganos menos en el cuerpo y un libro publicado.
A los cuarenta pierde dos mil libros en el incendio de su casa. Dos años más tarde, publica su segundo libro.
Con cuarenta y siete años, decenas de árboles plantados (muy habladores), y la vena safena superior extirpada, aparece su tercer libro.
Sus platos favoritos son el ceviche peruano y el bacalao a la vizcaína.
Actualmente, escribe con la mano derecha y ama con la izquierda.
En 2009 se cumplirá medio siglo de su venida al planeta Tierra.
En 2059 estará en Eta Carinae (NGC3372).
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