El mundo según Kuak Kuakova
Ahora que el Moldava ha crecido, Kuak Kuakova se refugia en su síntesis. Sale del agua, acicala su plumaje y cuando anochece se convierte en K. El mundo, entonces, significa poco para el hombre de largo abrigo y graznido imperioso. Ya no importan los adjetivos, sólo los verbos que indican que todo tiempo pasado fue mejor. K podría escribir historias de agua y sedimentación, de locura y celos, de traiciones bajo el Karlův most. Pero, prefiere relatar sobre lo que conoce de verdad, lo que anida en su espíritu.
K inventa historias de cisnes solos, enfermos, o que han muerto porque nadie los leyó.
Reconstruye la vida de Kuak Kuakova y, en el intento, se quiebra la clavícula.
Reconstruye la vida de Kuak Kuakova y, en el intento, se quiebra la clavícula.
Tato slova zní režimu Tamburíny.
Las palabras suenan al modo de las panderetas.


